Si tienes un changarro, un salón, una tiendita o una taquería y facturas a tu nombre, lo más probable es que ya estés (o debas estar) en el Régimen Simplificado de Confianza. Y si la palabra "SAT" te genera un poco de ansiedad, este artículo es para ti. Vamos a explicarte el RESICO en términos que sí se entienden, sin tecnicismos contables y sin las frases huecas de siempre.
De acuerdo con los Censos Económicos 2024 del INEGI, el 95.4% de las 5.5 millones de unidades económicas en México son microempresas — negocios con 10 personas o menos. La mayoría son propiedad de personas físicas, no de sociedades. Y para ese universo entero, el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) es el régimen fiscal que el SAT diseñó pensando, en teoría, en hacerles la vida más fácil.
En la práctica, la vida más fácil sólo llega si entiendes las reglas. En 2026 hay cambios importantes — incluyendo la expulsión automática para quienes no presenten declaraciones —, así que vale la pena pararse un rato a entender qué es, cómo funciona y qué tienes que hacer para no perder los beneficios.
¿Qué es el RESICO y a quién aplica?
El Régimen Simplificado de Confianza es un esquema fiscal vigente desde 2022 dirigido principalmente a personas físicas con actividad empresarial, profesional o de arrendamiento, cuyos ingresos anuales no superen $3,500,000 MXN. Si vendes en una tienda, das servicios (estética, peluquería, mecánica, consultoría), rentas inmuebles o tienes un pequeño taller, en la práctica cabes aquí.
El gancho principal del RESICO es que el ISR (Impuesto Sobre la Renta) se calcula con tasas del 1% al 2.5% sobre los ingresos efectivamente cobrados — no facturados, cobrados. Compáralo con el régimen general, donde puedes terminar pagando hasta 35% sobre utilidades, y se entiende por qué tantos negocios pequeños se mudaron de inmediato.
Pero hay letra chica importante:
- No puedes deducir gastos. Nada de "es que compré una computadora, una camioneta y rentas". Pagas sobre lo que cobras, sin restar.
- Debes emitir CFDI 4.0 por cada ingreso. Si no factura, no es ingreso RESICO — y el SAT lo nota.
- Sigues cobrando y enterando IVA al 16% de forma normal. El RESICO sólo te facilita el ISR.
- No puedes ser socio de otra empresa, ni recibir ingresos por dividendos relevantes, ni estar en sueldos y salarios con tope.
El RESICO no es "no pagar impuestos". Es pagar muy poco ISR a cambio de cumplir con disciplina cada mes. La trampa es la disciplina.
— En la práctica
Las tasas de ISR para RESICO en 2026
El SAT publicó las tablas de ISR para RESICO 2026 y la buena noticia es que no cambiaron: siguen entre 1% y 2.5%. La tasa aplica sobre tus ingresos cobrados del mes, así de directo. Estos son los tramos que vas a usar la mayoría de los meses:
| Ingresos cobrados al mes | Tasa ISR |
|---|---|
| Hasta $25,000 | 1.00% |
| $25,001 a $50,000 | 1.10% |
| $50,001 a $83,333 | 1.50% |
| $83,334 a $208,333 | 2.00% |
| $208,334 a $3,500,000 | 2.50% |
Vamos con un ejemplo concreto: imagina una tiendita de abarrotes que cobra $40,000 MXN al mes. Cae en el segundo tramo, así que paga 1.10% de ISR — $440 pesos. Es lo que cuesta un par de cenas. Compáralo con cualquier régimen general y se entiende por qué tantos negocios pequeños se cambiaron al RESICO.
El tope mensual implícito es de $291,666 MXN ($3.5M ÷ 12). Si en un mes facturas más, no te expulsan automáticamente — lo que cuenta es el acumulado anual.
Las 3 obligaciones que no puedes saltarte
El RESICO es generoso con las tasas pero estricto con las formas. Estas son las tres cosas que sí o sí tienes que hacer:
1. Emitir CFDI 4.0 por cada venta
Cada vez que cobras, debes generar una factura electrónica. Si tu negocio es de mostrador y el cliente "no la pide", igual debes emitir una factura global al final del mes que sume todos los tickets que diste sin facturar individualmente. Esto no es opcional: si el SAT no ve CFDIs, no reconoce el ingreso bajo RESICO. Tu punto de venta debería poder generar la factura global de forma automática.
2. Presentar declaración mensual antes del día 17
Cada mes — antes del día 17 del mes siguiente — entras al portal del SAT y presentas la declaración del pago provisional. El sistema toma tus CFDIs emitidos, calcula el ISR, te resta lo que te hayan retenido las plataformas digitales (Mercado Libre, Uber, Rappi y similares retienen 2.5% a partir de 2026) y te dice cuánto pagar. Lo pagas por SPEI o tarjeta y listo.
3. Presentar declaración anual en abril
En abril de cada año presentas la declaración anual. Para la mayoría de los contribuyentes RESICO, las novedades de 2026 confirman la exención de declaración anual — con tus pagos mensuales definitivos basta —, pero si tuviste retenciones grandes o quieres recuperar saldos a favor, sí te conviene presentarla.
Lo que cambió en 2026 (y por qué te debe importar)
Tres novedades importantes que arrancaron este año:
- Expulsión automática del régimen. Si omites tres pagos mensuales en un mismo año calendario — consecutivos o no — o si no presentas tu declaración anual cuando aplica, el SAT te saca del RESICO sin avisar. Con la e.firma vencida o el Buzón Tributario inactivo, el sistema también te puede expulsar de forma automática.
- Sanciones más caras. Las multas por declaración fuera de plazo van de $2,050 a $50,710 MXN por cada una. Y los recargos pasaron a 2.07% mensual.
- Devolución mes a mes. Por la Regla RMF 3.13.34, ahora puedes pedir la devolución de saldos a favor cada mes en vez de esperar al cierre del año — útil si vendes mucho en plataformas que te retienen.
Si te expulsan, automáticamente caes al régimen general y empiezas a pagar tasas mucho más altas. Volver al RESICO requiere arreglar la causa de la expulsión (renovar e.firma, activar Buzón Tributario o regularizar declaraciones) y esperar al siguiente ejercicio fiscal en muchos casos. No es algo que quieras vivir.
Cómo tu punto de venta hace o rompe tu RESICO
La declaración mensual del RESICO depende de una cosa: que tus CFDIs estén bien emitidos, completos y a tiempo. Eso significa que tu punto de venta es, en la práctica, tu primer contador. Estas son las funciones que sí o sí debe tener:
- Facturación CFDI 4.0 integrada. Que cuando cobres, se genere el CFDI automático sin que tengas que abrir otra app. Si todavía facturas por separado en una página externa, vas a olvidarlo un mes.
- Factura global automática. Para los tickets que no facturaste individualmente, el sistema debe consolidarlos en una sola factura global mensual con los datos correctos del SAT.
- Reporte de ingresos cobrados vs facturados. RESICO grava lo cobrado, no lo facturado. Si vendes a crédito, necesitas saber qué cobraste en el mes para no pagar de más.
- Respaldo de tus CFDIs. El SAT te puede pedir los XML hasta cinco años después. Guardarlos en orden no es opcional.
- Reportes de retenciones de plataformas. Si vendes en Mercado Libre, Uber Eats o similares, debes poder cruzar lo que te retuvieron contra lo que vas a declarar.
Hacer todo esto a mano en una libreta o en Excel es exactamente la receta para acumular tres declaraciones omitidas en un año. No es pereza — es matemática. Por eso casi todos los puntos de venta diseñados para micropymes mexicanas ya incluyen facturación integrada de fábrica.
Checklist: ¿estás listo para cumplir RESICO sin estrés?
Antes de cerrar el mes, revisa que tengas estas siete cosas en orden:
Si marcaste siete, vas excelente. Si marcaste cinco o seis, todavía estás en zona segura pero debes apretar lo que falta antes de fin de mes. Si marcaste menos de cinco, considera esto una llamada de atención: en 2026 el SAT no manda recordatorios — manda expulsiones.
La conclusión práctica
El RESICO es, sin discusión, el mejor régimen fiscal que ha existido en México para negocios pequeños. Las tasas son ridículamente bajas y el cálculo es directo. Pero los beneficios sólo se sostienen si construyes una rutina mensual sencilla: facturar cada cobro, cerrar caja, revisar tus números y presentar la declaración antes del 17.
La buena noticia es que nada de esto requiere un contador de tiempo completo si tu sistema operativo del negocio está bien armado. Un punto de venta que facture en automático, un proceso de corte de caja claro y un calendario con la fecha de declaración marcada son, en la práctica, el 90% del trabajo. El otro 10% es no procrastinar el día 16.
Si todavía estás llevando las cuentas en una libreta o en hojas de cálculo separadas, vale la pena ver lo que cuesta tu tranquilidad. El RESICO te perdona muchas cosas, pero no te perdona el descuido.