Guía de compra

¿Cuánto cuesta una página web para tu negocio? Mejor haz esta cuenta

1 de septiembre, 2026 · 8 min de lectura

Preguntar cuánto cuesta una página web para tu negocio es como preguntar cuánto cuesta un local: la respuesta honesta es "depende", y con eso no decides nada. El número que sí te sirve no es el precio. Es cuántos clientes nuevos tiene que traerte esa página para pagarse — y casi siempre son menos de los que te imaginas.

Ilustración isométrica del mostrador de un negocio pequeño con una calculadora de escritorio con su tira de papel, unas monedas, una laptop abierta mostrando el esquema de una página web y una taza de café
El precio de la página se decide con calculadora, no con cotizaciones.

Aquí van los precios reales de 2026, los dos gastos anuales que casi nunca vienen en la cotización, y la cuenta completa con cuatro giros de ejemplo. Al final vas a poder hacerla con tus propios números en cinco minutos.

¿Cuánto cuesta una página web para un negocio en México?

Una página web para un negocio en México cuesta, en 2026, entre $5,000 y $25,000 pesos si la hace un freelance, y arriba de $15,000 si la hace una agencia, según las guías de precios publicadas en el país. En Wasabo el precio es público: desde $12,900 MXN, pago único, IVA incluido. A ese número hay que sumarle dos gastos que se pagan todos los años y que casi nunca vienen en la cotización: el dominio, entre $220 y $500 al año, y el hosting, entre $1,000 y $3,000 al año. Un constructor tipo Wix o Squarespace no elimina el gasto, le cambia la forma: en vez de un pago fuerte al principio, pagas una mensualidad para siempre. Con números medios, el primer año de un sitio hecho a la medida sale en unos $15,300 pesos, y cada año siguiente en unos $2,400.

Precio de Wasabo verificado en wasabo.com/paginas-web el 1 de septiembre de 2026. Los rangos de freelance, agencia, dominio y hosting vienen de guías de precios publicadas en México en 2026.

De dónde salen los números

El precio de la página no es un gasto: son tres

La razón por la que tres cotizaciones no se parecen en nada casi nunca es el trabajo. Es que cada una incluye pedazos distintos de estas tres cosas:

1

Lo que pagas para tenerla

El diseño y la programación del sitio. Es el número grande, el que sale en la cotización y el único del que todo mundo habla. Se paga una vez —o en mensualidades, si es un constructor— y es el que menos problemas da, porque lo ves venir.

2

Lo que pagas cada año para que siga viva

El dominio y el hosting. Entre los dos, con números medios, andan en unos $2,400 al año. No son opcionales: el dominio es tu dirección y el hosting es donde viven los archivos. El día que uno de los dos no se paga, tu página aparece en blanco un martes cualquiera, sin aviso.

Pregunta antes de firmar: a nombre de quién queda el dominio y a quién le llega el recibo del hosting. Si le llega a alguien que no eres tú, tu sitio depende de que esa persona siga interesada en tu negocio.
3

Lo que cuesta cambiar un dato

Este es el que hunde presupuestos y no aparece en ninguna cotización. Subes el corte de $250 a $280, cambias el horario de diciembre, agregas un servicio. Si cada movimiento se cotiza aparte, en la práctica nunca actualizas nada: nadie paga $500 por corregir un teléfono. Y una página con el precio del año pasado le hace más daño a tu negocio que no tener página.

Lo desglosamos completo en las 8 preguntas que hay que hacer antes de contratar.

La cuenta que sí importa: ¿cuántos clientes tiene que traerte?

Aquí está el cambio de pregunta. En lugar de "¿es caro?", que no tiene respuesta, pregunta "¿cuántos clientes nuevos al año paga esto?". Esa sí tiene respuesta, y es un número que puedes ver y decidir en treinta segundos.

Clientes nuevos que necesitas al año
= costo del primer año ÷ (ticket promedio × margen × veces que vuelve al año)

Fíjate en la última parte, porque es la que casi nadie mete a la cuenta: un cliente nuevo no vale una venta, vale las que te haga en el año. Una tintorería que recupera a un cliente no ganó $190; ganó diez visitas. Si no sabes tu margen, aquí está cómo sacarlo.

Estos son cuatro giros con números de ejemplo y un costo de primer año de $15,300 pesos (sitio a la medida + dominio + hosting):

Giro Ticket y margen Visitas al año Deja al año Clientes nuevos
Salón de belleza $350 · 70% 8 $1,960 8 en el año
Tintorería $190 · 60% 10 $1,140 14 en el año
Veterinaria $600 · 50% 3 $900 17 en el año
Ferretería $320 · 30% 6 $576 27 en el año

Ocho clientes nuevos en doce meses para el salón. Poco más de uno al mes para la tintorería. Dos o tres al mes para la ferretería, que es la que peor sale porque su margen es delgado. Ninguno de esos números es heroico: son los que un negocio pierde en un mes malo sin enterarse.

Y el segundo año la cuenta se desploma, porque ya no vuelves a pagar el sitio. Si sólo quedan el dominio y el hosting —unos $2,400—, la veterinaria del ejemplo necesita tres clientes nuevos en todo el año para quedar tablas. Ese es el argumento real del pago único, y no tiene nada que ver con que suene barato.

Pon tus números, no los míos. Los de la tabla son ejemplos para que veas la mecánica. Tu ticket lo sabes, tu margen lo sacas, y las veces que vuelve un cliente al año las traes en la cabeza. Con esos tres datos y una calculadora, la decisión deja de ser una corazonada.

¿Y si lo comparas contra una mensualidad?

Es la comparación honesta, porque un constructor sí resuelve el problema para algunos negocios. La forma de hacerla es llevar todo al mismo plazo. Una página se usa años, así que el plazo justo son tres.

Pago único

$12,900 el sitio + unos $2,400 al año de dominio y hosting. A tres años: unos $20,100, o $558 al mes si lo repartes.

Mensualidad

Lo que pagues al mes, por 36. Arriba de $558 al mes con todo incluido, el pago único sale más barato a tres años. Abajo, el constructor gana en puro dinero.

Si tu plan de constructor sale en menos de eso, la pregunta ya no es el precio: es quién le va a mover. En un constructor el webmaster eres tú, y el costo real es el sábado que te pasas peleándote con un bloque que no se acomoda en el celular. La comparativa de Wix, WordPress y Wasabo desglosa qué implica cada camino.

¿De dónde van a salir esos clientes?

Aquí va la parte que las cotizaciones prometen y casi nadie cumple: una página publicada no genera visitas sola. Tener sitio es el piso, no el resultado. Un sitio recién publicado sale con sus títulos, descripciones y datos del negocio bien puestos, y eso es lo que te vuelve elegible para aparecer — no lo que te pone arriba de la competencia. Aparecer arriba es trabajo aparte, y quien te lo prometa en la primera llamada te está vendiendo algo que no controla.

Lo que sí mueve la aguja los primeros meses:

Tu ficha de Google con el sitio enlazado, horario correcto y fotos de verdad — cómo dejarla bien
El link del sitio en la bio de Instagram y Facebook, no sólo el WhatsApp
Los precios y servicios escritos en la página, no en un PDF ni en una imagen
Algo que leer para quien te busca por nombre después de una recomendación

Ese último punto es el que más se subestima. Buena parte de las visitas de un negocio local no son de gente que te descubre: son de gente a la que ya le hablaron de ti y está confirmando que existes, que abres y que cuestas lo que le dijeron. Y hay un canal nuevo que funciona igual: cuando alguien le pregunta a una IA por un negocio como el tuyo, la IA lee páginas, no perfiles de redes. Sin sitio, para ese cliente no existes.

¿Cuándo esta cuenta sale en rojo?

Sale en rojo más seguido de lo que un proveedor de páginas te va a decir, así que aquí va sin adornos. No te conviene todavía si:

Si estás en alguno de esos tres, guarda el dinero. Es una respuesta legítima y es mejor que un sitio que nadie visita.

¿Qué hace que el precio suba del base?

Dos cosas, y las dos se pueden ver desde la primera llamada. Cuántas secciones necesita tu negocio: no es lo mismo un salón con seis servicios que una clínica con doce tratamientos, precios cerrados y formulario de valoración. Y si hay que dibujar ilustraciones propias en vez de usar tus fotos. El dominio y el hosting se cotizan aparte, porque dependen de lo que ya tengas contratado.

Por eso una cotización seria sale de una conversación de media hora sobre qué vendes y a quién, no de un formulario. Y por eso el alcance, el precio y la fecha deben quedar por escrito antes de que alguien programe una sola línea. Si quieres el panorama completo de qué debe llevar el sitio de un negocio pequeño, está en esta guía.

Tu cuenta, en cinco minutos

Toma la calculadora del celular y saca estos cinco números en este orden:

  1. Tu ticket promedio: lo que gasta un cliente cada vez que viene.
  2. Tu margen: de cada peso que entra, cuánto se queda después del costo de lo que vendiste.
  3. Cuántas veces te compra al año un cliente que se queda.
  4. Multiplica los tres. Eso es lo que te deja al año un cliente nuevo.
  5. Divide el costo del primer año entre ese número. Ese es tu veredicto.

Si el resultado son dos o tres clientes al mes y tú sabes que los estás perdiendo por no aparecer cuando te buscan, ya tienes la respuesta. Si son cuarenta, también la tienes — y te acabas de ahorrar quince mil pesos. La página web de tu negocio no es cara ni barata en abstracto: es cara o barata contra lo que te deja un cliente.

Haz la cuenta con el número exacto de tu negocio

Una llamada de 30 minutos: qué vendes, a quién y qué te pide la gente. Sales de ahí con el alcance, el precio y la fecha, por escrito y sin compromiso. Desde $12,900 MXN, IVA incluido, en un solo pago.

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